Festival Viña del Mar
El 47 Festival de la Canción de Viña del Mar, que comenzará hoy miércoles, lucirá un escenario color verde esmeralda con caídas de agua y una lámpara gigante sobre el público,
El 47 Festival de la Canción de Viña del Mar, que comenzará hoy miércoles, lucirá un escenario color verde esmeralda con caídas de agua y una lámpara gigante sobre el público, informó ayer martes la organización del certamen. El público de la Quinta Vergara, sede del principal certamen musical latinoamericano, podrá contemplar a partir de este miércoles un proscenio con luces, conceptos e imágenes relativas al mar, al tiempo que será iluminado por faroles que rotarán sobre sus cabezas. La estampa que mostrará a partir de este miércoles el escenario del Festival seguirá la línea de la versión 2005, pero esta vez "el agua y las imágenes de estructuras orgánicas son las que dominan", dijo el escenógrafo Alex Vacarisas a medios electrónicos locales. "Queremos seguir explotando conceptos de la naturaleza. Acá no se muestran imágenes, sino ideas, que se forman con luces y estructuras. Todo se proyecta en elementos como caracoles, dinosaurios y conchas marinas", indicó. Los principales atractivos de la Quinta Vergara serán dos cataratas de agua en cada costado, detrás de las cuales aparecerán cada noche los animadores del evento, la cantante chilena Myriam Hernández y el animador nacional Sergio Lagos. Pero también el escenario del Festival de Viña lucirá una pantalla de ocho metros de ancho por cinco metros de largo, al centro del proscenio y que se divide en tres. Vacarisas explicó que la propuesta gráfica será mostrar distintas imágenes del mismo momento, pero habrá además otras dos pantallas en los costados, para proyectar en cada jornada imágenes de los artistas. Para la nueva versión del Festival, este escenario creció a mil 400 metros cuadrados, 200 metros más que en 2005, mientras el foso donde se ubicaba la orquesta ahora también es parte del escenario. Los que perdieron espacio son los miembros del jurado, que siguen en primera fila pero con menos protagonismo, y hasta la víspera, el equipo de producción aún estudiaba una manera de compensar esa falta de relevancia. La otra gran novedad de Viña 2006 es que, para crear un ambiente de proximidad entre el público y los artistas, se instaló una lámpara gigante sobre el llamado "Monstruo" de la Quinta Vergara, que mide 16 metros y tiene nueve faroles gigantes.