5 verdades sobre el sexo oral

El tema aún se toma como un tabú en la sociedad

#5 El VIH puede transmitirse a través del sexo oral

Si bien el riesgo es mucho menor respecto al sexo vaginal y anal, sí se puede contagiar el VIH a través del sexo oral. Esto ocurre si se tienen herpes o heridas abiertas en la boca -cortes, llagas, encías sangrantes- y entran en contacto con el semen o fluidos vaginales que posean el virus.

De esta forma, también existe riesgo de contagiarse otras enfermedades de transmisión sexual. Siempre es más seguro practicar el sexo oral con preservativo.

 

#4 Es imposible quedar embarazada a través del sexo oral

Quizás parezca demasiado obvio, pero nunca viene mal aclararlo y así es como se echan por tierra las confusiones. Jamás podrás quedar embarazada haciéndole sexo oral a tu pareja -ni siquiera si se traga el semen- porque para concebir los espermatozoides debe unirse a un óvulo.

 #3 La alimentación influye en el sabor de los fluidos corporales

Así es: los alimentos que consumimos influyen en el gusto del semen y fluidos vaginales.

Para lograr un sabor más agradable y que ambos puedan disfrutar a la hora del sexo oral se recomienda beber mucha agua y reducir el consumo de café y alcohol; alimentarse de frutas cítricas y especialmente frutas naturalmente dulces -como ananá, melón, mango y manzana- y evitar los alimentos picantes, el ajo y la cebolla.

 

#2 El sexo oral puede darte un orgasmo más rápidamente

Está demostrado que las mujeres alcanzamos el orgasmo más rápidamente a través del cunnilingus, así que si te cuesta llegar al climax con la penetración, pídele a tu pareja un poco de sexo oral y te sorprenderás de lo intenso y fácil que puede aparecer el orgasmo.

 #1 El sexo oral no es malo

No es malo, sino todo lo contrario. El sexo oral es una forma más de practicar el sexo, muy íntima y placentera, cada vez más común y de las que más se disfruta, tanto hombres como mujeres.

Según estudios, las mujeres que tienen sexo oral con sus parejas son más felices. Así que apártate de los tabúes morales o religiosos, ¡y disfruta de esta práctica con higiene y responsabilidad!